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Infección urinaria

Sab mayo, 2013 / / categorías: Casos clínicos /

Gunila es una gata hembra adulta de raza Siamés que estuvo más de 3 meses arrastrando un problema urinario, el cual consistió básicamente en sangre en la orina. Al principio se creyó que el origen de la hemorragia era genital porque solía aparecer durante el celo, pero la propietaria no sabía que las gatas no manchan como las perras y luego empezó a tener dificultades para orinar y defecar.

Poco después pareció recuperarse, pero terminó por empeorar mucho y vino a la consulta de Vetenatura con un mal estado general. La lista de síntomas era larga, lo que nos vino muy bien para elegir el remedio homeopático adecuado:

- Decaimiento, debilidad general, apatía, somnolencia.

- Aversión a la compañía y las caricias.

- Irritabilidad.

- Adelgazamiento marcado en todo el cuerpo, salvo el abdomen que estaba distendido.

- Fiebre alta (40,2ºC).

- Dolor de abdomen, riñones (más izquierdo) y vejiga de la orina a la palpación.

- Anorexia y falta de sed.

- Vómitos de alimentos sin digerir (siempre empeoran durante el celo).

- Dificultad para orinar y defecar (estreñimiento de 2-3 días de duración).

- Sangre (hematuria), proteínas (proteinuria) y pus (piuria) en orina de olor desagradable.

- Pelo áspero y erizado con alopecia abdominal circular desde el ombligo hasta el pubis.

El cuadro clínico era lo suficientemente grave como para hospitalizar a Gunila, pero por diversas circunstancias se le dio una oportunidad a la Homeopatía. Para elegir el medicamento tuvimos en cuenta los síntomas de la enfermedad y también el carácter de la gata cuando estaba sana:

- Dominante, en casa manda ella; busca lo que quiere cuando quiere.

- Agresiva con los desconocidos que la quieren tocar.

- Desea alimentos de sabor fuerte (aceitunas y su salmuera, café); dulces (chocolate, galletas); yogur y helados.

El único detalle que nos faltó saber era el horario de agravación de los síntomas, es decir, las horas del día en las que la gata se encontraba peor. Nos hubiera gustado conocer este dato porque ya teníamos en mente un remedio que cubría bien todos los síntomas y cuya agudización debía producirse por la tarde de 16 a 20 horas. Pero la dueña de Gunila no lo sabía debido a que trabajaba todo el día y siempre veía a la gata con malestar. Aun así se eligió el mismo tratamiento: Lycopodium clavatum 200 CH a días alternos durante 1 semana (4 tomas en total).

El resultado fue magnífico, produciendo tanto la recuperación física de la gata como mejorando su comportamiento con las visitas en casa.

Desde entonces parece otra gata, dulce y cariñosa, y hace 9 meses que no toma medicamento alguno. Sólo mantiene la dieta renal en forma de pienso que tanto le gusta.

Foto: Gunila en casa totalmente recuperada.

Comentario: no todas las infecciones urinarias están vinculadas sólo a los riñones y la vejiga de la orina. Muchas de ellas tienen su origen en una disfunción del hígado, el cual estanca el suave fluir de los líquidos y la sangre por el cuerpo. Esto termina produciendo, entre otros síntomas, dificultad para orinar, estreñimiento, cálculos urinarios e infección con fiebre si no se restaura el equilibrio a tiempo. Lycopodium clavatum es uno de los mejores remedios homeopáticos para regular las funciones del hígado, ya sean por exceso o deficiencia.

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